lunes, 19 de abril de 2010

CUANDO DIOS SIEMBRA EN BUENA TIERRA


Ayer, cuando compartí la Palabra de Dios con la iglesia, al mediodía, Dios me permitió ver su rostro al ver brillar los rostros de los que ahí se congregaron cuando Dios estaba sembrando su Palabra en buena tierra.

Durante la semana oré, pidiéndole a Dios que asistiera la mayor cantidad de miembros posible, porque creí que el texto a compartir era muy importante. Casí todos asistieron. Siempre he consderado este texto como muy importante, pero dejame platicarte de qe se trató.

¿Ya leíste la parábola del sembrador? Que profunda y a la vez que sencilla enseñanza. Que terrible es saber que a pesar del gran esfuerzo y la lucha espiritual que se presenta en esos momentos, algunas personas oyen claramente, pero no entienden, el mensaje llega a su corazón, pero como no entendieron la Palabra fue arrebatada del corazón. No menos preocupante es conocer también que hay otros y otras que oyen claramente, reciben la enseñanza emocionados, pero apenas salen del templo y regresan a casa olvidaron ya esa enseñanza, no echó raíces profundas y fue de corta duración.

¡Cuántos distractores tenemos enfrente! cualquier cosa puede hacerte ir en la dirección contraria. Eso le sucede a algunos otros que oyeron la palabra con un poco más de atención, tratando de entender un poco más, pero como no hubo mayor profundidad cualquier distractor los llevará en sentido contrario, en la dirección opuesta.

Pero, es precioso comprender que a pesar de todas las limitaciones humanas, tanto del que oye, como del que comparte, que a pesar de los distractores que se pudieran presentar al compartir el mensaje, cuando Dios siembra en buena tierra, el que oye, entiende; como entiende da fruto, -es decir da evidencia de la obra de Dios en su vida-; y se vuelve una persona productiva para la gloria de Dios. La profundidad de las raíces de la Palabra de Dios en el corazón del ser humano hacen la diferencia. La persona se vuelve productiva en la medida de la capacidad que Dios le da a cada uno, pero se vuelve productiva en la obra de Dios.

También oré pidiéndole a Dios que todos los que asistieran pudieran comprender, solamente eso, comprender su Palabra. Ayer cuando compartí la palabra de Dios con la iglesia, al mediodía, Dios me permitió ver su rostro al ver brillar los rostros de los que ahí se congregaron cuando Dios estaba sembrando su Palabra en buena tierra...

1 comentario:

  1. Hola Pastor, este blog esta muy interesante, muchas gracias¡¡¡, x cierto tengo algunas fotos de varias reuniones en la iglesia, se las voy a enviar x si las quiere agregar.

    Excelente inicio de semana, Bendiciones¡¡¡

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